El futsal de San Luis atraviesa horas de fuerte preocupación tras una serie de episodios ocurridos el último fin de semana que dejaron en evidencia problemas en la cobertura médica durante los partidos, a lo que se suman denuncias y versiones sobre irregularidades en la organización de la actividad.
Uno de los hechos se registró en una cancha del club Huracán, donde se disputaba un encuentro entre Vitamina y Mirador FC. Allí, un jugador resultó herido tras un fuerte choque y quedó tendido en el suelo con evidentes signos de dolor. Según relataron testigos, la ambulancia demoró en llegar, lo que generó momentos de tensión dentro del campo de juego, donde compañeros e integrantes de los equipos intentaron asistirlo como pudieron. Finalmente, personal del sistema de emergencias lo atendió en el lugar y lo trasladó al Hospital del Sur donde se constato la fractura de tibia y peroné.
Una situación aún más delicada se vivió en otro punto de la ciudad, en el predio del Instituto San Ignacio, durante un partido entre El Yunque y Victoria por la Liga Sanluiseña. Tras un choque, una jugadora golpeó su cabeza contra el piso y permaneció inconsciente durante aproximadamente 40 minutos, de acuerdo a testigos presentes. La demora en la llegada de la ambulancia volvió a ser eje de cuestionamientos. Una vez en el lugar, la futbolista fue asistida y derivada al Hospital Central “Ramón Carrillo” para realizarle estudios.
Ambos episodios generaron preocupación e indignación en el ambiente, no solo por la gravedad de las lesiones, sino también por la falta de respuesta inmediata ante emergencias, un aspecto considerado básico en cualquier evento deportivo organizado.
En paralelo a estos hechos, comenzaron a circular versiones que apuntan a posibles irregularidades en la organización del futsal local. Fuentes vinculadas a la actividad señalaron que existirían cuestionamientos sobre la elección de sedes para la disputa de los torneos, con la presunta priorización de un predio en particular.
Según estos trascendidos, dicho espacio no contaría con la habilitación correspondiente, lo que abre interrogantes sobre las condiciones en las que se desarrollan competencias oficiales. Además, se mencionan posibles inconsistencias en controles bromatológicos y en la distribución de ingresos generados por la actividad, lo que impactaría directamente en los clubes participantes.
Las versiones también apuntan a la existencia de un posible conflicto de intereses en la conducción de la liga, aunque hasta el momento no hubo declaraciones oficiales al respecto. En este contexto, el silencio de las autoridades y la falta de respuestas concretas profundizan la incertidumbre en el ambiente del futsal puntano.
Mientras crecen los reclamos por mejores condiciones de seguridad y transparencia, los recientes episodios ponen en agenda la necesidad de revisar los protocolos y la organización del futsal en San Luis, en busca de garantizar el cuidado de los protagonistas y la claridad en la gestión de la actividad.
Nota: Redacción Videos: La Dosis Puntana


