Bernardo Cambareri afrontó uno de los grandes desafíos de la Vuelta a Portugal, una cuarta etapa que unió Figueiró dos Vinhos con Covilhã/Torre, en una jornada de montaña que la organización había marcado como uno de los grandes puntos de inflexión de la carrera. El recorrido oficial contempló 148 kilómetros y una llegada en alto al punto culminante de Portugal.
El triunfo quedó en manos del francés Alexis Guerín, del Anicolor/Campicarn, quien protagonizó una gran escalada y cruzó la meta en 4 horas, 9 minutos y 49 segundos. Su compañero de equipo, el ruso Artem Nych, terminó segundo a 1 minuto y 44 segundos, mientras que el portugués Pedro Silva, del Boavista, completó el podio a 1:56.
La victoria le permitió a Guerín asumir además el liderazgo de la clasificación general, desplazando a Rui Oliveira. El francés quedó al frente con un tiempo acumulado de 16h17m25s, seguido por Nych a 1:26 y por el portugués José Neves a 1:58.
Para Bernardo Cambareri, la jornada tuvo un objetivo diferente al de los corredores que luchan por la clasificación general. El puntano puso su esfuerzo al servicio del Meridian Racing p/b de la Uz, afrontando una etapa especialmente dura por la acumulación de ascensos y la llegada en la montaña.
El corredor argentino cruzó la meta en el puesto 97 de la etapa, mientras que dentro de la clasificación Sub-23 se ubicó 18°.
El resultado adquiere valor teniendo en cuenta las características de la jornada. La cuarta etapa fue el primer gran examen de montaña de la competencia y contó con alrededor de 4.000 metros de desnivel positivo, según los reportes de la carrera.
Cambareri había llegado a esta etapa ocupando una posición mucho más cercana al grupo de los protagonistas. Después de las primeras tres jornadas se encontraba 13° en la clasificación general, con una diferencia de 7:59 respecto del líder.
La actuación del puntano en Portugal también debe analizarse dentro de su trabajo colectivo. El ciclista de San Luis forma parte de un Meridian Racing que cuenta con varios corredores jóvenes y que afronta una de las competencias más importantes del calendario portugués.
Después de la montaña, la carrera tendrá este lunes una jornada completamente diferente. La quinta etapa será una contrarreloj individual de 17 kilómetros entre Anadia y Águeda, una oportunidad para los especialistas contra el reloj y una nueva instancia para que la clasificación general vuelva a modificarse.
Nota: Redacción



