El Club Atlético Lafinur consiguió el pasado fin de semana barrer a Estudiantes de La Plata en el Play Out y mantuvo la plaza en la segunda división del vóley argentino, un resultado que, si bien no era el planteado al inicio, terminó siendo clave tanto para el club como para el desarrollo del deporte en la provincia.
“Indudablemente que el objetivo cuando uno arranca no es pelear el descenso, uno siempre aspira a estar más arriba. Pero fue importante mantener la categoría, no solo por Lafinur sino por todo el vóley provincial”, expresó el entrenador Fabio Irustia.
El inicio del torneo había sido prometedor, con triunfos ante San Jerónimo y equipos de Paraná que posicionaron al conjunto entre los mejores de su grupo. Sin embargo, una racha adversa fuera de casa cambió el rumbo de la temporada.
Según explicó el DT, el bajón no respondió a un solo factor. “Tuvimos inconvenientes grupales que nos llevaron a estar en una situación incómoda. Eso también pasa cuando no se dan los resultados”, reconoció. En ese sentido, remarcó la importancia del equilibrio colectivo: “Costó encontrarlo, pero cuando lo logramos, empezamos a ganar y a ilusionarnos con meternos en playoffs”.
Más allá de lo deportivo, Lafinur afrontó el torneo en condiciones desiguales respecto a otros equipos. Viajes en vehículos particulares, llegadas el mismo día de los partidos y un presupuesto limitado marcaron el camino del conjunto puntano.
“Hubo equipos que viajaban en avión y llegaban con días de anticipación. Nosotros lo hicimos con mucho esfuerzo, apretando los dientes y con el apoyo de nuestra gente”, señaló Irustia, quien valoró especialmente los triunfos como local para asegurar la permanencia.
Uno de los aspectos positivos de la campaña fue la consolidación de jugadores surgidos del club. Nombres como Valentín Picco, Santiago Irustia y Lucas Hall tuvieron protagonismo y dejaron buenas sensaciones.
“Es un orgullo que chicos del club estén jugando la Liga y que elijan quedarse en San Luis”, destacó el entrenador.
De cara al futuro, el desafío será construir un plantel más competitivo. Irustia fue claro al respecto: la planificación anticipada y el respaldo económico serán determinantes.
“Tenemos que empezar a pensar en el equipo con tiempo, pero para eso necesitamos recursos. Armar un plantel largo y competitivo sin apoyo es muy difícil”, explicó.
En ese sentido, también hizo un llamado al sector privado para acompañar el proyecto: “Cualquier ayuda sería importante para no depender del último momento y poder trabajar con previsión”.
Con la permanencia asegurada, Lafinur cierra una temporada compleja pero valiosa, en la que el esfuerzo colectivo permitió sostener la plaza y mantener a San Luis dentro del mapa nacional del vóley.
Nota: Redacción



